Maquillaje de noche

Los mejores productos para un maquillaje de noche

El maquillaje de noche es aquel que se practica para ambientes sin luz o nocturnos como pueden ser las discotecas, clubes o bares. Este se diferencia del maquillaje de día en que puede ser más atrevido y extravagante, por tanto, más refinado. Aunque nos llevara más tiempo que el maquillaje diurno, pero también nos durara más tiempo que el maquillaje de día y es necesario prestar atención a factores como el sudor que pueden estropear nuestros cosméticos. El maquillaje de noche cuenta con siete productos necesarios para realizarlo de forma correcta: Base, corrector, polvo compacto, sombra de ojos, delineador, mascará de pestañas, rubor e iluminador.

1. Base

El maquillaje de noche necesita una buena base para que el resto del producto se pueda aplicar uniformemente y este se adhiera de forma correcta, algo importante para evitar que este se corra o desvanezca por factores como el sudor u otros líquidos. Es importante elegir una base que satisfaga las necesidades específicas de tu piel, ya sea que necesites humectación, control de brillo o minimizar la apariencia de los poros. La base también debe ser compatible con otros productos cosméticos. Si tienes la piel grasa, te recomendamos que elijas una pre-base que sea mate y que controle el brillo. Por otro lado, si tienes la piel seca, una pre-base hidratante es la mejor opción para evitar que tu piel se sienta seca y tirante después de aplicar el maquillaje.

Es importante recordar que aunque tu base de maquillaje es el producto más fundamental de tu maquillaje de noche, eso no significa que tenga que ser pesado o incómodo. Hoy en día, existen varias opciones de bases livianas y altamente edificables que brindan un acabado duradero y de apariencia natural. Por eso es mejor buscar una base que satisfaga tus necesidades y preferencias individuales para que puedas sentirte cómoda toda la noche.

2. Corrector

El corrector es un buen ayudante para disimular las imperfecciones de la piel como el acné, resaltar los pómulos o difuminar los signos de cansancio, como las ojeras. Para obtener los mejores resultados, es importante elegir un corrector que sea del mismo color o un tono más claro que el tono de tu piel. Además, el corrector debe ser fácil de difuminar y aplicar en las áreas deseadas. Se recomienda aplicarlo antes de la base, para que la base no se desprenda del corrector y desaparezca. Para ello, aplica una pequeña cantidad de corrector en las zonas deseadas y difumina suavemente con una brocha o esponja de maquillaje hasta que se absorba por completo en la piel.

3. Polvo Compacto

El polvo compacto es una herramienta perfecta unificar tu tono de piel, fijar este y controlar el brillo. Por estas razones es necesario para mantener el maquillaje estable durante toda la noche y despreocuparnos aunque sea un poco. Este polvo puede ser ideal para todo tipo de piel. Pero deberás poner atención en el tono que elijas, ya que debe ser lo más parecido a tu color de piel para que se vea natural. Este producto sé a de aplicar desde el centro de la cara hacia el exterior intentando no arrastrar el maquillaje y pudiendo extenderlo hasta el cuello para dar una imagen más uniforme.

4. Sombra de ojos

La sombra de ojos se usa para otorgar profundidad y amplitud para resaltar los ojos dentro de nuestro rostro. La opción más común son tonos que complementen tu atuendo y resalten tus ojos. Sin embargo, puedes elegir tonos neutros y clásicos como el marrón y el dorado o tonos más atrevidos como el morado o el azul. Las buenas sombras de ojos deben tener una buena pigmentación y fácil extensión para que el color se vea rico y duradero. Existen diferentes tipos de sombras de ojos como sombras en polvo, sombras en crema y sombras líquidas. Cada tipo tiene sus ventajas y desventajas. Por ejemplo, las sombras en polvo son fáciles de aplicar y difuminar, pero pueden tener menos color que otros tipos de sombras. Las sombras de ojos en crema y líquidas, por otro lado, pueden ser más duraderas y más pigmentadas, pero pueden ser más difíciles de aplicar.

5. Delineador de ojos

El delineador de ojos es útil para definir y dar forma a los ojos, haciendo que los ojos parezcan más grandes y expresivos. Un buen delineador de ojos debe ser altamente pigmentado para crear un efecto lo más dramático posible en los ojos, pero también debe ser fácil de aplicar para evitar manchas en la cara. Existen diferentes tipos de delineadores de ojos como el delineador líquido, el delineador en gel y el delineador en lápiz. Cada tipo tiene sus ventajas y desventajas. Por ejemplo, el delineador de ojos líquido puede ser más difícil de aplicar, pero proporciona un acabado de ojos muy preciso y definido. El delineador de ojos en lápiz, por otro lado, es más fácil de aplicar, pero tiene menos poder de permanencia y menos pigmentación que otros tipos de delineador de ojos. Y para finalizar el delineador de gel genera una textura más suave y uniforma sobre nuestra piel, a diferencia de los anteriores este se puede adherir a pestañas y línea de pestañas, el delineador de gel proporciona un acabado más duradero y resistente a líquidos que los anteriores algo que lo hace útil para el maquillaje de noche.

6. Mascará de pestañas

Una buena máscara de pestañas o rimel aportará volumen, longitud y definición a tus pestañas, haciendo que tus ojos se vean más grandes y definidos. Es importante elegir una máscara bien pigmentada para crear un efecto dramático en tus pestañas. También es fundamental que la máscara no se deslice, especialmente si se encuentra en un ambiente muy cálido o húmedo e intentaremos priorizar las máscaras de pestañas antideslizantes. En cuanto a la aplicación de la máscara, se recomienda aplicar varias veces en las pestañas superiores e inferiores para asegurarse de que todas las pestañas estén cubiertas de manera uniforme.

7. Rubor

El rubor es útil para agregar definición y color a las mejillas. Es relevante elegir un tono que coincida con tu tono de piel y que no sea demasiado oscuro ni demasiado claro. Aplica el rubor en los pómulos con una brocha o esponja y difumínalo hacia las sienes. Evita aplicar demasiado rubor, ya que puede ocasionar un efecto antinatural y arruinar todo tu look, también se puede aplicar rubor en la barbilla y la nariz para unificar nuestra piel. Dependiendo de nuestro rostro debemos de aplicar el rubor de formas diferentes, por ejemplo si nuestro rostro es redondo la finalidad será alargar el rostro, si nuestro rostro es ovalado intentaremos suavizar los rasgos aplicando el rubor desde los pómulos de forma circular sin desplazamientos extremos. Sin embargo, en rostros alargados aplicaremos el rubor de manera horizontal, desde el centro de la mejilla hasta la nariz y por último si nuestro rostro es cuadrado lo aplicaremos en círculos para disminuir este efecto.

8. Iluminador

El iluminador se usa para resaltar y dar brillo a ciertas áreas del rostro. Existen diferentes tipos de iluminadores como son: los iluminadores en polvo y los líquidos. Los iluminadores en polvo son fáciles de aplicar y son excelentes para pieles grasas o mixtas, porque ayudan a absorber el exceso de grasa en la piel. El iluminador líquido, por otro lado, crea un efecto más natural y es perfecto para pieles secas o maduras, por el hecho de que hidrata la piel y crea un efecto de piel brillante. El iluminador se suele aplicar en el centro de la frente, en la parte alta del pómulo, el lagrimal, en la barbilla y en las aletas de la nariz.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Carrito de compra